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El Impacto

Una Carta a Mi Abuelo

Una Carta a Mi Abuelo

Tanasia Patterson, Redactora
April 28, 2016

Querido abuelo,

Desde que era joven hasta ahora siempre has estado ahí para mí. Ya fuera para acompañarme a la escuela o para sacarme de problemas, aún estabas allí. Todo el mundo dice que el primer amor de una chica se supone que es su padre pero cambiaste el juego cuando llenaste el vacío que él no podía. Me enseñaste cómo se debe tratar a una mujer.

De niño aprendemos cosas como cómo atarnos los zapatos, tú me enseñaste eso. Aprendemos a silbar. Tú también me enseñaste eso. Recuerdo cuando tenía 6 años y quería un par de patines. Saliste y las compraste, así que cuando subí de la escuela me las pusiste y me llevaste afuera para que pudiera aprender a patinar en ellas.

Recuerdo nuestros paseos a la escuela por las mañanas. Como mamá tenía que ir temprano al trabajo, me recogías y me acompañabas a la escuela y hablábamos de todo hasta que llegábamos. Me llevaste a mi primer partido de béisbol. Aunque odio los deportes que me llevaste porque nunca había estado en el estadio de los Yankees. Definitivamente quería ir porque sabía que pasaría todo el día contigo.

Nunca olvidaste un cumpleaños siendo siempre la primera persona en llamarme de camino a la tienda por la mañana. Me enseñaste a tocar tu número y siempre te aseguraste de decirme que era hermosa en todos los sentidos. Las cosas que mi padre debía hacer conmigo y enseñarme que hiciste.

Cuando escuché por primera vez que te diagnosticaron cáncer, no sabía qué hacer ni cómo sentirme. Sabía que tenía que ser fuerte por ti. Desde que te enteraste, no te has rendido ni una sola vez. Lucha contra él. Tienes tus días buenos y malos, pero más buenos que malos. Cada vez que hablamos pareces emocionado de hablar conmigo. La conversación que tuvimos el otro día me emocionó ser que sonabas para estar en tu mejor momento.

Muchos de mis amigos no tienen a sus abuelos y tengo mucha suerte no solo de tenerte, sino también de haber pasado tiempo contigo. Gracias por estar allí sin importar qué. Aunque no puedes estar allí cuando me gradúe, me alegra que sigas contando conmigo. Me ayudaste a convertirme en la persona que soy hoy.

A lo largo de su viaje aprendí a apreciarlo aún más porque cada día no está prometido. Te llamo todos los días para ver cómo te sientes. No puedo esperar a venir a visitarte para pasar tiempo contigo antes de que tengas que someterte a tu cirugía.

Gracias por ser la figura masculina en mi vida y enseñarme todo lo que mi padre no hizo. Gracias por asegurarte de que estoy bien aunque el foco debería estar en ti. Gracias por ser el mejor abuelo que una chica podría pedir. Simplemente gracias por todo

Amor Siempre,

Tanasia

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